Otro acento

Las siete y media de la mañana, las ruedas tenían que sortear los surcos que los charcos arañaron la noche anterior y el frío aún no se disipaba. El amanecer todavía estaba bostezando y se peinaba en el reflejo de cuatro edificios inmensos que se me antojaban interminables, torres franqueadas por nubes blancas y el entusiasmo propio del comienzo.
Fueron suficientes 20 minutos para sentirme parte de aquello, el tiempo necesario para soltar el equipaje y perderme entre las sombras del primer día.
La soledad absoluta, física y mental, acompañaban mis pasos al estrenar las calles y los ojos. Otro acento, otras caras, otra forma de observarlo todo, un hambre absoluto  que con ansia devoraba cada rincón, cada gesto, cada saludo.
El completo desconocimiento llevaron mis ganas hasta un pequeño parque donde los niños rodeaban la niñez cómplice tostándose al sol. Andar, solo quería andar, conocerlo todo, a todos, cada pequeña anécdota que ocultaban las miradas que cruzaban mi camino.

Madrid me acogió vacío, sin nada que pudiera ofrecerle y poco a poco me fue llenando, hasta tal punto que el vacío interior exportó su mirada a una tarde soleada en la Plaza Mayor.

Francisco Raposo. Chamartín, Madrid.

 

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Bitácoras.Una noche de estudio.

Miércoles 10 de junio, 2:10 de la madrugada. Una llovizna suave choca con los faros de un camión de bomberos que no calla, las sirena se escucha en toda la casa. Mis ganas de saber ganan la batalla.

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2:12 de la madrugada, las diapositivas han dejado de parecerme interesantes y hace rato que asomé la cabeza por la ventana. El ruido del motor ha llamado mi atención. No es mi culpa que hayan decidido aparcar el camión de bomberos justo en mi bloque, ni que cualquier cosa me parezca más interesante que Irving Kristol.

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2:27 de la madrugada, la cara acusadora de Kristol me obliga a mirar la pantalla -el último vistazo y vuelvo a los apuntes- me miento.
El pitido de la marcha atrás de una ambulancia hace que regrese a la realidad y el estridente tono de la voz de la enfermera, “hay una persona encerrada”, hace que preste más atención aún a la escena. Sé que mañana me arrepentiré, pero esto es demasiado interesante y yo soy demasiado curioso.

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2:36 de la madrugada, la música de Jessica Rabbit ha sustituido el ruido de las sirenas. Ya ha pasado todo.

Ahora solo me queda la frialdad de unos apuntes y la soledad de la calle sin el peso de los coches.

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2:40 de la madrugada, me he obligado a cerrar Facebook, ha sido en vano. Cuando estudio la creatividad es el peor problema que tengo que solventar. He perdido el móvil entre los cojines del sofá. Ha sido aposta.

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2:50 de la madrugada, se me olvidó ponerlo en silencio. El subconsciente me juega malas pasadas. Las notificaciones emergen de entre los apuntes y los Aspectos Cuantitativos del SMI han desaparecido. Solo veo caras amarillas y  figuras de flamencas.

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2:53 de la madrugada. Ya me distrae hasta el aporrear de los dedos de Nur en su teclado. Voy mentalizándome de no superar este examen.

Aún me queda mañana.

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2:59 de la madrugada.  Se me ha gastado el boli, la escusa perfecta par apartar la cara de la pantalla. La lluvia aprieta y el sonido de las gotas sobre el asfalto me recuerda que la noche se hizo para dormir y que yo la estoy malgastando.

Pero de eso no se puede vivir

La obsesión por llegar a la meta marcada nos produce un estrés enorme que hace, a su vez, que creemos un patrón de realidad inexistente. Este patrón lo pasamos a la siguiente generación, frustrando a los brotes sociales.

Un padre, creyendo hacer un favor (no creo que nadie sea tan sádico como para putear a su hijo por diversión) niega al crío que su sueño sea una meta factible. Todos hemos oido eso de “pero de eso no se puede vivir” y es cierto que los caminos faciles nos llevan hacia la meta más cercana y  libre de obstáculos. Pero ¿donde queda el disfrute del camino?

Imaginemos que una profesora, te pide que confecciones un currículum. Con poca experiencia y mucha imaginación viertes en la hoja presidida por tu foto todos y cada uno de tus sueños. Algún que otro compañero, esos que todos hemos tenido, los mismos que decian ser maduros (niños de 15 años), te tachan de infantil por tener imaginación. Este es el resultado de los padres que hablábamos.

Es muy desagradable que alguien al que admiras te de la primera patada a la autoestima, mas que nada porque de las otras te recuperas pero de esa, nunca.

Hablando de este tema con una amiga, me hizo ver la bombilla al final del tunel. “No importa la meta mientras estes camino a ella”. Y es que da igual lo dificil que sea el objetivo siempre y cuando no te apartes de la senda que te ha de llevar a él.

Erotismo

Permítanme ir al grano, ahorrándoles presentaciones o rodeos absurdos.

Ayer, mientras estaba en la galería Mercedes Delicado de El Puerto de Santa María, comenté por whatsapp (en un grupo) que me encontraba en un recital de poesía erótica, segundos después de decir ésto empezaron a tacharme de “rarito”( algo de lo que ya estoy acostumbrado, y diría que hasta orgulloso). “Que rarito eres” dijeron un par casi al unísono, y no las culpo, es normal…
Aún a estas alturas del siglo XXI ( se supone que esto es igual que “estamos muy avanzados en la linea temporal y las mentes humanas deberían estar igual de avanzadas´´, me río yo de este concepto) no tenemos clara la diferencia entre ” erótico” y ” porno”. Estoy seguro de que al saber de mi localización pensaron de inmediato en un maromo mástil en mano ensartando a una jovencita de ojos vueltos… Bien, luego del revuelo tuve que explicarles, enseñándoles poemas eróticos, de lo que se trataba eso, “tan rarito´´, de la poesía erótica. Es curioso como he visto fotos ofensivas o explicitas y nunca llamé a nadie rarito, ni nada parecido.
En fin, que yo soy y seguiré siendo el rarito, y a mucha honra de tener ese honor en pleno siglo XXI.

Y para aquel que nunca leyó poesía erótica les dejo algunas:

RAFAEL ALBERTI
Por allí hondo, una humedad ardiente;
blando, un calor oscuro el que allí hervía;
sofocado anhelar el que se hundía,
doblándose y muriendo largamente.
Labios en labios que no ataca diente
lengua en garganta que se corta, umbría;
áspero alrededor, fiera porfía
por morder lo imposible de la fuente.
Fiera porfía, ya que ni a la hembra
más hembra ni al varón más varón dieron
otra cumbre que ser sembrado y siembra,
pues lo demás, ¡Oh cuerpos desvelados!
son fulgores que al alba se perdieron
en un súbito arder, desesperados.
………
JUAN RAMÓN JIMENEZ
Cuando huía, en un vuelo de tocas trastornada,
de la impetuosa voluntad de mi deseo,
se refugiaba en un rincón, como una gata…
pero sus uñas eran más dulces que mis besos…
se le venía el velo hasta los ojos mágicos;
surgían leves rizos del cortado cabello,
rizos que descubrían un jardín imprevisto,
¡aquellos rizos de oro en los ojos inmensos!
Y en la proximidad ardiente del placer de su carne
Me incendiaba el olor de todos sus secretos,
aquel olor más fuerte para mí…y para ella…
¡que el olor de los lirios y el olor del incienso!
……
CATULO
Gorrioncito, joya de mi pequeña,
con quien juega, al que resguarda en el seno,
al que suele dar la yema del dedo
y le incita desgarrados mordiscos:
cuando a mi deseo resplandeciente
le place tornarse alegre y aliviarse
de sus cuitas, para aplacar su ardor,
¡cuánto me gustaría, como hace ella,
jugar contigo y desterrar las penas
lejos de mi triste ánimo!
Me es tan grato como a la niña el fruto
doradito que soltó el ceñidor
que tanto tiempo permaneció atado.
……

Cierren la puerta al salir, que luego hace corriente.

Hilos de conciencia

Son pocas las personas con las que se puede bajar el mural hormigonado y poder hablar con total libertad, teniendo absoluta certeza de que las palabras que dejas en sus manos jamás serán usadas en tu contra.

Pocas, muy pocas.

Demasiados príncipes para tan pocos súbditos dispuestos a ser sodomizados.

Cuando te llevas tanto tiempo con las manos secas sabes que algo no va bien, algo falla.  Una mañana te levantas y te asfixian las letras  al salir, pobre del que no se ponga a escribir en ese mismo instante.
……
Cuando te apoderas de las calles solitarias en una de muchas madrugadas, tan huecas que hasta el palpitar de un corazón tiene pensamiento propio.
……
Hay quien dice que la tristeza es la alegría de la gente profunda.
….
Es difícil parar de escribir cuando percibes el hilo argumental de tu propia conciencia.

Estoy cansado de escuchar eso de “en la vida no se puede tener todo´´, ¿alguien podría decirme el motivo de esa afirmación? ¿dónde esta escrito eso como verdad universal?

Daniel se sentó junto a la anciana; mientras ella escribía historias aún por vivir, a él, se le apagaron los ojos

Símbolos color sepia.

Ayer, 8 de Abril de 2013, mientras leía “El Independiente de Cádiz ´´ ( periódico que recomiendo encarecidamente) metido de lleno en sus noticias fijé la mirada en una muchacha rubia, muy guapa ella, con el brazo derecho alzado y cara de feliz orgullo.

Es posible que mi extrañeza deba su nutrida forma a que no cuento con más de veintiuna primaveras en mis espaldas, pero lo de los símbolos ideológicos me recuerdan a un país, en sepia, asfixiado entre ideologías extremas y fronteras soldadas a las nubes.

Leo al pie de foto: “Miles de ultranacionalistas croatas se manifestaron ayer en Zaragreb […].´´ Bueno, no es España – me digo- pero al instante vuelvo con la misma incertidumbre, y es que da igual que no sea en mi país, estamos en las mismas.

Aferrarse a unos símbolos pasados es algo que no entenderé en la vida y no porque sea joven o viejo ( digamos mayor, para ser políticamente correctos) voy a entenderlo. Estos sirvieron en una época pasada para enfrentar unas ideologías muy separadas, pero en la actualidad ambas se entrelazan con un fino hilo ( poder y dinero).

Tanto el brazo en alto como el puño cerrado, así como el pie en la coronilla, tienen como función separar, porque ya se sabe eso de “Divide y vencerás´´. 

Poesía contra el frío,palabras nutritivas

El 19 de Diciembre artistas de variadas disciplinas se reúnen en La Favorita (C/Meson Nuevo 8, Cádiz) para  recoger alimentos no perecederos, ropa, juguetes y libros.

Poesía contra el frío, palabras nutritivas:
Alejandro Pérez Guillén, Amaya Blanco, José Aurelio Martín, Paco Márquez, Sonia Marina y Francisco Raposo.
Dani Shungo pondrá ritmo a la tarde con su rap y Joaquín Gómez con su flamenco .
Con la participación de Benjamín Colsa y la colaboración especial de la soprano Carmen Ramos, del Duo Faenza.

 

Portal hacia los sueños…

17-10-1953 Madrid


De fondo la música se batía en duelo con el silencio, la oscuridad se vio rota por una pequeña bombilla que fabricaba una tenue luz amarillenta. Las imágenes iban y venían haciendo que mis ojos navegasen en un navío entre palabras, lineas, párrafos; que sin moverse del papel bailaban al son de la melodía. La imagen de aquel columpio en movimiento y la voz melancólica de la vocalista del grupo junto con el sonido que producía las manos del pianista, al contacto con las suaves teclas de marfil, hizo que los párpados me impidiesen seguir navegando entre el mar tintado y caí sobre el columpio, diez años más joven y quince más sabio. Junto a mí, un cachorro de galgo que viéndome aparecer salió despavorido colina arriba…

17-11-1953 Barcelona


A vuelto a aparecer en mis sueños…

Sus patas me rodeaban en señal de afecto, sus ojos me clavaban puñales de sentimientos contradictorios y su lomo blanco me oprimía el brazo… sólo estaba jugando.

Cuando el aire abandonaba mis pulmones salió al galope entre los gigantes de madera, sus pasos golpeaban entre las raíces y su rabo producía remolinos que arrastraban las hojas hasta que formaban parte de la hojarasca grisácea que marcaban un sendero por el que supe que él quería que yo pasase..

Tomás II

Detrás quedó la noche y mis pies pisaban de nuevo el frío suelo- ¿Y mis zapatillas?- después de colocarme la bata como quien la tira sobre un perchero salgo de mi habitación.

– Buenos días mamá- se le notaba que no había pegado ojo y que el llanto seguía llamando a su ventana arrojando piedras que encontraba por el camino de la ciudad.
– Buenos días, he hecho tostadas- ya había cogido un par antes de que concluyese la frase, en esos momentos es cuando más se notaba su ausencia, su mirada por encima del periódico, sus chistes malos, su torrente desmesurado…
-… y su voz ronca- rápidamente meré a mi madre, estaba llorando, por mi culpa, por no poder controlar mi lengua, mis pensamientos…